El padrino lector vuelve un año más. La actividad junta a un alumno de 1.º de ESO con un peque de 3.º de Infantil, y se desarrolla en tres tiempos.
Primero, se conocen. Cada padrino mayor pasa un rato con su ahijado pequeño para saber un poco de él: a qué juega, qué se le da bien, qué cosas le gustan, qué animal sería si pudiera elegir. No es una entrevista; es una conversación.
Después, en clase, el padrino escribe el cuento. Y no uno cualquiera: uno hecho a la medida de su ahijado, con lo que ha sacado de aquella conversación. Lo escriben, lo dibujan y lo terminan de encuadernar sobre la mesa, con plantilla, letra y dibujo.
Y, por fin, llega el día del encuentro en la biblioteca. Padrinos y ahijados se buscan por parejas. Cada padrino le regala su cuento al peque, se lo lee en voz alta y se quedan un ratito compartiendo lectura: en el suelo, en los puffs, entre estanterías. Al terminar, el cuento se lo lleva el peque a casa, porque, de hecho, es suyo.