El jueves 16 de abril, a las siete de la tarde, nos encontramos en el Ágora del colegio para celebrar una vigilia por la paz, respondiendo a la invitación del Papa. Fuimos cerca de 80 personas entre alumnos, familias y profesores, y desde el principio se creó un ambiente tranquilo, de esos que invitan a parar un momento.
Nos sentamos en círculo, acompañados por la música de las guitarras y algunas canciones que ayudaron a centrar la atención. A lo largo de unos 40 minutos fuimos escuchando distintas frases sobre la paz, que nos hicieron pensar en lo que ocurre en el mundo y también en lo que pasa más cerca, en nuestro día a día.
Uno de los momentos más especiales llegó con el gesto de las piedras: cada uno pudo escribir una palabra de paz sobre una piedra blanca y dejarla junto a la cruz. Poco a poco, ese espacio se fue llenando de palabras sencillas pero muy potentes. Esas piedras permanecerán en la capilla como recuerdo de lo vivido.
Fue un rato sencillo, sin grandes discursos, pero muy sentido. Nos fuimos con la sensación de haber hecho algo pequeño, juntos, que merece la pena repetir.