Celebramos el Día del Libro saliendo del aula y poniendo rumbo a Urueña, ese pueblo que respira libros por todos los rincones. Nada más llegar, nos metimos de lleno en el Centro e-LEA para probar algo poco habitual: escribir con pluma. Tinta, pulso y paciencia. Descubrimos que cada trazo tiene su ritmo y que no todo sale a la primera… pero cuando sale, engancha.
Después cambiamos la tinta por el sonido. En el taller de música, nos atrevimos a convertir utensilios de cocina en instrumentos: rayadores, cucharas, morteros… y, con ellos, fuimos probando distintos estilos. Hubo coordinación, risas y algún descubrimiento inesperado: con poco se puede hacer mucho si escuchamos bien.
Salimos luego a recorrer el pueblo, paseando por sus calles y entrando en alguna de sus bibliotecas. Miramos, hojeamos, comentamos… y dejamos que el ambiente hiciera el resto.
Comimos allí y, con la mochila un poco más llena (de experiencias), volvimos al cole. Un día sencillo y muy nuestro: probar, escuchar y mirar con calma.