En 3º de Primaria nos hemos ido de excursión a Cuéllar y la jornada ha tenido de todo. Nada más llegar, visitamos el castillo acompañados por dos bufones que nos guiaron durante el recorrido. Con ellos, la visita fue mucho más que ir pasando de un espacio a otro: escuchamos, observamos, imaginamos cómo sería la vida allí hace siglos y nos dejamos sorprender por cada rincón.
Después paseamos por la muralla. Desde arriba fuimos mirando el paisaje, las casas y el entorno con otra perspectiva. Hubo momentos de asomarse, comentar lo que veíamos y seguir avanzando como si el castillo todavía guardara historias por contarnos.
Más tarde nos tocó cambiar de papel y convertirnos en arqueólogos. Excavamos con cuidado, utilizamos herramientas, encontramos piezas y completamos fichas de observación. Fue una forma muy clara y muy práctica de entender que la historia también se investiga con paciencia, atención y buenas preguntas.
Y, para rematar el día, comimos y jugamos todos juntos en un parque. Así da gusto salir del aula: aprendiendo, compartiendo y volviendo al cole con un montón de recuerdos.