La biblioteca estaba acordonada. Una cinta de precinto roja y blanca rodeaba la mesa central y, sentado detrás, un hombre con gorra de cuadros y chaqueta de tweed repasaba un periódico como si acabara de llegar a la escena. El Día del Libro en el Colegio El Pilar este año no fue una celebración al uso.
El protagonista era el sobrino nieto de Agatha Christie, que vino expresamente a la biblioteca para plantear a los alumnos de 4.º y 5.º de Primaria un caso que resolver. Con lupa, pistas repartidas sobre la mesa y mucha atención, los alumnos se convirtieron por un rato en detectives. El visitante fue explicando las claves del misterio mientras el grupo se arremolinaba a su alrededor para no perderse ningún detalle.
Lo que más sorprendió fue la concentración. Preguntas, hipótesis, discusión entre ellos… El caso no era fácil, y había que fijarse bien en cada pista. El ambiente mezcló la emoción de un juego con la seriedad de quien de verdad quiere llegar a la verdad.